Ojos en Cristo (Gálatas 3: 1- 5)


Cuando pienso en este pasaje me pongo a indagar en mi vida pasada y las veces que hice las cosas sabiendo lo malas que eran para mi vida, aún así las hacia y hacia lo que mejor me parecía o lo que creía correcto.

Por eso mismo aún soy parte de ese proceso y reconozco todos mis errores. La pregunta que me hago es si en verdad estoy en disposición de querer cambiar y avanzar. ¿En que punto de mi Fe me encuentro?


¿COMO SE DEJARON HECHIZAR?

Pablo ya sabía lo que pasaba y las causas que hacían que los habitantes de Galacia actuaran de tal manera que olvidaban todo lo que el Señor hizo por ellos (por nosotros) y llega a incluso de decirles ANOETOS, significa que sabiendo la verdad se comportan como si no la conocieran. 

Lo que a Pablo le preocupo es que la gente mediante acciones trataba de ser perfecta, olvidándose del Espíritu Santo, lo que concluí es que no somos salvos mediante nuestra obediencia a las leyes sino por nuestra Fe puesta en Jesús, hoy lo puedo entender ya que tenemos la biblia pero imagino la gran confusión que existía en ese tiempo, aunque creo que hayan cambiado las cosas siguen pasando cosas como estas, que simplemente se trasladan a otras disciplinas u otro tipo de preferencias a obedecer o prioridades puestas en cosas terrenales.


RECIBIERON AL ESPIRITU POR QUE CREYERON


El plan de Dios para tu vida y la mía incluye el que un día seremos perfectos, como Ello es; seremos conforme a su imagen y semejanza. Y este gran propósito lo va trabajando mediante su obra de santificación.

La santificación es el proceso de transformación del creyente, en el que Espíritu Santo nos lleva progresivamente a ser más y más como Jesús, nos lleva a ser lo que ya a los ojos de Dios somos en Cristo. Pablo escribe sobre este proceso en la segunda carta a los Corintios 3:18:

Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos

ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más

y más parecidos a él a medida que somos transformados en su gloriosa

imagen.

Y también lo escribe a los Filipenses, en el capítulo 1, versículo 6:

Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la

continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo

Jesús vuelva.

LA TRAMPA

El engaño del enemigo es el creer que el cambiar y el buscar ser perfectos tiene que salir de nuestra parte, esta bien, sabemos que el Señor pone en nosotros el querer como el hacer, por eso mismo lo que tenemos que aprender es a confiar en el por que vivir de manera acelerada y pendiente de que hago y que no, nos deja cansados tanto mental como físicamente.

En las anteriores lecciones aprendimos sobre la justificación y la santificación son dos obras de la GRACIA de Dios para los creyentes, igual de importantes pero con diferencias a resaltar:

La  justificación es:

▪ Posición legal

▪ Una vez por todas

▪ Obra de Dios por entero

▪ La misma en todos los creyentes

La santificación es:

▪ Una condición interna que viene a dar fruto externo

▪ Continua durante toda la vida

▪ Una cualidad en la que nosotros cooperamos al seguir la guía del Espíritu

▪ Variable, pues puede ser más grande en unos que en otros, de acuerdo a su cooperación


VERDADEROS HIJOS POR LA FE

Si nos ponemos a pensar en los casos de los grandes predicadores o incluso en los milagros que presenciamos o que nos contaron en nuestro camino con el Señor, podemos ver que todo empieza la confianza y la oración y el predicar el evangelio, dejando de lado cualquier método o alternativa que tenga para poder solucionar cada problema. Tenemos que ver a Dios y dejarlo ser por que el ya lo hizo y lo volverá a hacer con nosotros. El si cumple con sus promesas, principio de todo y fin.


PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR:

▪ ¿En qué áreas de tu vida puedes ver que confías en ti y no en Dios?

▪ ¿Cómo has experimentado la vida del Espíritu Santo en ti?

▪ ¿Qué has entendido por “santificación” y cómo impacta en tu vida diaria?




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