La mesa de la gracia (Gálatas 2: 11-15)


PABLO CONFRONTA A PEDRO

En la visita de Pablo a Jerusalén, no todo fue color de rosa. Hubo un momento bastante tenso en donde Pablo confrontó nada más y nada menos que a Pedro, apóstol de Jesús, y todo por un tema que al simple ojo humano parece poco importante, pero para Dios es un tema sumamente personal y trascendente.

PEDRO NO QUIZO COMER MAS CON LOS GENTILES 


La afirmación de este titulo nos muestra como Pedro estaba actuando de manera distinta a lo que representaba y lo que hablaba, podríamos decir como la doble moral que había es su actitud. Primero sentarse con los gentiles y luego cuando ve llegar a los judíos dejo de estar con los gentiles.


Pablo ve de la situación se da cuenta que la actitud (acción equivocada) tomada por Pedro estaba lejos de ser la imagen del Señor y sus enseñanza, por eso decide reprenderlo frente a las personas que se encontraban en ese lugar.

Comer con alguien habla de dos cosas muy importantes: identificación y aceptación.

Pensalo, nosotros no nos sentamos en la mesa con extraños sino con amigos y la familia. Por que con quien te sientas es con quien te identificas, ya que compartes algo mas que la comida (ideas)

En los tiempos de Jesús (hoy en día se ve reflejado en las culturas) existía una gran enemistad entre los Judíos y los Gentiles, por eso coda uno de ellos se sentaba con los suyos.

Jesús es quien vino a cambiar esto, el nos acepto, adopto y nos hizo participes de la mesa del Señor, siendo pecadores su Hijo bajo para que pudieron sentarnos en la mesa de la Gracia ( Efesios 2)

Recuerdo bien que la Gracia no es por algo que yo haga sino un regalo de bondad y misericordia de nuestro Dios. La promesa que vive y quiero es que por medio de sus seguidores correrá ríos de agua viva.

NOS PODEMOS PREGUNTAR...

¿por qué crees que la acción de Pedro era tan equivocada? ¿Qué mensaje contrario está dando a la gracia de Cristo? ( v13-14)

El miedo al “qué dirán” del hombre te puede lleva a vivir en contra del amor y la verdad de Dios. Pedro, de considerarse igual de aceptado y bendecido en Cristo que sus hermanos gentiles, por temor a la crítica religiosa, comenzó a vivir en contra del Evangelio de Cristo. Dice Efesios 2:14:

14 Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba.

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR

1. ¿Has decidido no sentarte a la mesa, o dejar de juntarte con alguien por alguna razón? ¿Cuál es?

2. ¿Quiénes podrían representar al grupo de gentiles en tu vida? ¿Y los líderes judíos?

3. Medita: ¿Qué hiciste tú para merecer sentarte con Dios eternamente? ¿Qué hizo Cristo? ¿Cómo impacta esto tu vida?

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